6 malos hábitos comiendo en la oficina

Tener que comer fuera de casa, en este caso en la oficina, no tiene que estar reñido con una alimentación saludable. Sabemos que, a veces, las prisas, la acumulación de tareas y el estrés añadido pueden hacer que el tiempo que debes dedicarte en ese descanso no sea el óptimo ni el suficiente y que caigas en la tentación de las comidas precocinadas. Por eso, hoy traemos 6 malos hábitos alimenticios que se dan al comer en el trabajo para que los identifiques y los evites:


1. Saltarse el desayuno o el almuerzo

¿Sabías que esto genera una disminución de la atención y ralentiza la velocidad del procesamiento de la información? Lo mismo ocurre con el almuerzo. Si lo estás haciendo para ahorrar tiempo, estás ahorrando también en salud. Disfruta de un buen desayuno que te pueda aportar la energía necesaria para afrontar un largo día de trabajo.

Saltarse el almuerzo puede empujarte a los brazos de las comidas menos saludables, pues a la hora de comer tendrás un hambre atroz y querrás algo rápido e inmediato que buscarás en el local más cercano a tu lugar de trabajo. Tómate unos minutos para desconectar mientras disfrutas de un almuerzo saludable.


2. Comer en tu puesto de trabajo

Con esta práctica estás repercutiendo de manera negativa en tu salud. Tu cerebro no concibe una “desconexión” durante la jornada laboral y esto afectará a tu productividad. Si además trabajas en una oficina y lo estás haciendo delante del ordenador, deberás saber que estás llenándolo de bacterias.

Llévate tu comida a una zona común, socializa, sal a comer a la calle, disfruta de un paseo… pero ¡deja de comer en tu puesto de trabajo!


3. Llevar comida de fuerte olor

Los olores en una oficina, por ejemplo, si son fuertes pueden llegar a perdurar en el tiempo. Tener un poco de consideración por los compañeros o posibles visitas o reuniones con clientes en la oficina es esencial. Es tan fácil como evitar pescados o verduras como la col o el brócoli. Piensa qué pasa en tu cocina cuando estás elaborando platos con estos ingredientes. Tan simple como eso.


4. No contar con opciones sanas en el delivery

Esto es un clásico. Si estás pidiendo que te traigan la comida a la oficina por falta de tiempo, juega esa carta a tu favor: pide comida sana. Ensaladas, entrantes naturales como hummus o verduras pueden ser opciones saludables que pueden saciarte tanto como necesites. Si tienes necesidades especiales, infórmate bien sobre las opciones disponibles a tu alrededor, seguro que encuentras restaurantes que se adapten a tus “exigencias”.


5. Merendar snacks de una máquina

Otro clásico. Las máquinas de vending pueden salvarte algún día puntual, pero no tienen que convertirse en una costumbre, porque derivará en un problema. Fruta, yogures, fiambre de pavo… son opciones saludables que puedes llevar de casa y guardar en la nevera de tu trabajo. Guárdate 10 minutos para disfrutar de una merienda sana y desconexión.


6. No hidratarse lo suficiente

8 vasos de agua son lo ideal que deberías de tomar al día. Lo mínimo. Y por supuesto, olvídate de tomar refrescos elaborados a partir de azúcar. Ten siempre a mano una botella de agua. Para después de comer, si necesitas energía, puedes tomarte un té (fresquito o caliente). Verás como lo agradece tu salud digestiva.



Estos son solo algunos de los malos hábitos que seguro has puesto en práctica estando en la oficina o en tu puesto de trabajo. Evítalos lo máximo posible y mira por tu salud. Descansa la vista, anda o siéntate y respira en tus minutos libres lejos del ordenador. Tu salud te lo agradecerá.


El equipo de El Miracle Restaurant



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